Los emojis
han saltado con rapidez de las conversaciones personales a la comunicación
empresarial y comercial. El contexto eclesial tampoco se escapa de esta
tendencia.
¿Por qué
usamos emojis? Según el fundador de la enciclopedia “online” de Emojis,
Emojipedia, Jeremy Burge, los emojis son “la mejor forma de añadir personalidad
a una conversación puramente textual”. Es decir, aportan información o refuerzan
las ideas de las frases que se utilizan en una conversación informal, con
amigos o familiares.
En el
contexto evangélico, es cada vez más común ver los emojis en conversaciones
grupales y su uso es muy natural en grupos de Whatsapp. Las “manos chocando”
son usadas de forma habitual como símbolo de “oración”. Es cada vez más
habitual ver como se comparten versículos añadiendo emojis relacionados con el
texto.
Esta
tendencia también ha tenido su reflejo en el mercado de las apps. Una simple
búsqueda en las plataformas de Google y Apple nos da como resultado varias
opciones. Por ejemplo, la “Biblia Emoji” nos permite leer la Biblia con algunas
de las palabras sustituidas por emoticonos. Esta app tiene disponibles cuatro
idiomas, y entre ellos el castellano de la versión Reina-Valera 1960.
Esta
tendencia también ha tenido su reflejo en el mercado de las apps. Una simple
búsqueda en las plataformas de Google y Apple nos da como resultado varias
opciones. Por ejemplo, la “Biblia Emoji” nos permite leer la Biblia con algunas
de las palabras sustituidas por emoticonos. Esta app tiene disponibles cuatro
idiomas, y entre ellos el castellano de la versión Reina-Valera 1960.
Dos
integrantes de Mosaico, Ester Caballero (LaChicaMacgyver) y Daniel Zoppetti
(ZoppeVlogs) nos dieron su opinión sobre el uso de emojis. “Estamos en un mundo
visual, nos comunicamos con imágenes. Los emojis son parte en la comunicación
diaria de nuestras vidas”, comenta Ester Caballero. Por su parte Daniel
Zoppetti cree que “aprendimos a escribir abreviando palabras con los SMS y
ahora nos comunicamos con emojis. Es un lenguaje fácil de entender y rápido de
hablar”.
En cuanto
a su uso en un contexto de iglesia (campamentos, reuniones de jóvenes,
discipulado…) ambos lo consideran una buena herramienta. “Son parte del
lenguaje actual, y una manera más para expresarse hoy día”, dice Ester
Caballero. Zoppetti piensa que, sin embargo, es bueno examinar el contexto para
no dar lugar a malos entendidos, dado que a veces hay emojis que pueden no
significar exactamente lo mismo para el que lo envía que para quien lo recibe.
“En
general, los emojis pueden ayudar a aclarar el tono de la conversación y
hacerla interesante, pero su uso excesivo e inapropiado puede tener un impacto
negativo en la conversación”


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