De acuerdo con el relato del libro de Éxodo,
Moisés lideró al pueblo hebreo en su liberación de la esclavitud de los
egipcios hace más de tres mil años, por orden de Dios: “Libera a mi pueblo para
que pueda ir a adorarme al desierto” (Éxodo 7:16); para luego guiarles por el
desierto de Sinaí, hasta cruzar el rio Jordán para poder finalmente entrar en
la tierra prometida de Canaán.
Hasta el momento no se han encontrado pruebas
arqueológicas que den confirmación científica de dicho evento. De acuerdo con
los expertos, la falta de pruebas arqueológicas sobre el éxodo hebreo en la
región no es extraña, ya que al tratarse de grupos nómadas, es lógico que estos
no construyesen estructuras permanentes.
Pero ahora científicos de distintas
universidades del mundo que se encuentran en Israel, estudian unas antiguas
ruinas cerca del río Jordán, las cuales podrían confirmar la historia de que
los primeros israelitas cruzaron su cauce para entrar a la “tierra prometida”
de Canaán.
RESTOS DE UNA TRIBU NÓMADA Khirbet el
Mastarah, se encuentra aislado topográficamente, a seis kilómetros al norte de
Jericó, lejos de fuentes de agua y caminos importantes, por lo que los restos
encontrados podrían tratarse de una población recién llegada que se escondía de
pobladores locales hostiles. Las ruinas se encuentras en un lugar con
condiciones climáticas adversas, lo cual es más característico de asentamientos
nómadas que de permanentes. No obstante, existe un inconveniente en asociar
este asentamiento con el grupo de israelitas liberados por Moisés, y es que en
los últimos dos milenios, han existido muchos asentamientos nómadas en ese
territorio. Los vestigios encontrados podrían suponer estructuras usadas para
animales, lo cual podría explicar la ausencia de señales de presencia humana en
el interior de los restos hallados.
“ES
POSIBLE QUE SE TRATASE DEL PUEBLO DE ISRAEL” Para poder investigar las posibles
huellas del pasaje bíblico, los especialistas han tomado muestras del suelo del
lugar, para ser analizadas. “No hemos demostrado que estos restos son del
período de los primeros israelitas, pero es posible", afirma David
Ben-Shlomo, catedrático de la Universidad de Ariel y director de las
excavaciones.
Las
muestras tomadas del suelo han sido enviadas para su análisis y los resultados
se esperan dentro de unos meses. Servirán para apoyar o desmentir la posible
relación de estos restos arqueológicos con la entrada de Israel en Canaán.


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