Tras la anulación de la prohibición por parte del Consejo del Estado Belga, la demanda de muchos años por parte de la ONG “Corvia” ya se autorizó y está en funcionamiento la construcción del buzón para abandonar recién nacidos.
El primero de ellos abrirá en la calle 405 de Tilleul, donde ya había fijado lugar la misma ONG en 2017.
Fue la misma organización la que explicó que con éste método
“no se pretende incitar al abandono de bebés, sino ofrecer a las madres la
posibilidad de dejar a su bebé con seguridad”.
«Nos felicitamos. Todos los niños tienen derecho a un futuro», dijo Mathilde Pelsers, miembro del grupo Corvia.
Este no es el rimer buzón en donde se abandonan bebés
dentro de Bruselas, pues ya existe un desde hace 20 años en la localidad de
Anvers.
Y en países como Corea del Sur, también existe una “caja”
donde se reciben bebés abandonados y allí una pareja de pastores encabezados
por Lee Jong-Rak, crearon esta iniciativa para rescatar a los recién nacidos
que eran dejados por sus familias a diario, brindándoles un futuro mejor.

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