Texas. Jeremiah Matlock trabajaba en un hospital de
Austin, Texas, como técnico de atención al paciente.
Un día,
mientras cumplía con su jornada laboral, fue llamado para atender un paro
cardíaco, por lo que comenzó a realizar compresiones en el paciente moribundo.
El personal
médico del lugar procedió a darle algunas descargas eléctricas con la esperanza
de que su condición se normalizara, pero nada cambió. El ritmo cardíaco del
individuo parecía mostrar que no tenía más signos de vida, por lo que
comenzaron a darse por vencidos.
Pero Jeremiah
decidió usar una nueva estrategia, por lo que, apretando el pecho del paciente,
comenzó a clamar.
«Comencé
a orar en mi aliento porque sentí a Dios como, ‘Tienes que hacer algo al
respecto'», relató en un vídeo publicado por la cadena GOD TV.
Con
autoridad, Jeremiah declaró vida sobre el hombre, y le ordenó que se levantara
en el nombre de Jesús. De un momento a otro, experimentó el poder de Dios,
sintiendo una convicción para resucitar a aquel sujeto.
Mientras le
practicaba RCP y fluía el poder del Señor, los latidos de aquel hombre
comenzaron a volver lentamente.
«¡Dios lo
levantó de entre los muertos y esto acaba de suceder!», exclamó el técnico
de atención de pacientes.
En la
actualidad, Matlock motiva a los cristianos a ir tras los enfermos para orar
por ellos tanto como sea posible, pues considera que es algo que hace falta que
se haga con constancia, pues es necesario que todos sean testigos del poder del
Todopoderoso.
«Ve tras los
milagros de Dios. Ve después de ver Su gloria manifestada y ver Su corazón.
Dios puede usar a cualquiera», concluyó.


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