“Dr. Muerte” trabaja implante corporal que lo matará si se olvida de desactivarlo


 El “Dr. Muerte”, Philip Nitschke, defensor de la eutanasia y quien es fundador de Exit International, afirma que los pacientes que sufren trastornos cerebrales degenerativos podrían tener la oportunidad de terminar con su vida antes de que la enfermedad lo haga; los que sufren de demencia o Alzheimer son los principales candidatos. Con su capsula suicida Sarco, la cual es como una especie de ataúd que le reduce el oxígeno hasta la asfixia a quienes desean la eutanasia por sufrir enfermedades sin una cura.

Ahora Nitschke está en el proceso de crear un dispositivo que se pueda implantar en el cuerpo de la persona que desee y con el cual podría terminar su vida en el momento menos esperado y sin ni siquiera activarlo.

A juzgar por declaraciones del doctor, parece que hay personas que se sienten incomodas y disgustadas por tener una herramienta con la cual poner fin a la vida de manera inmediata; es por ello que el dispositivo le daría el control absoluto de ello a la persona en cuestión.

Y aunque no reveló más detalles sobre el producto, se especula por declaraciones de Nitschke que sería un dispositivo dentro del cuerpo que la persona debe apagar todos los días, y que cuando olvide hacerlo sería “su condena de muerte”.

“En lo que estamos trabajando aquí es en una especie de implante que hay que desconectar todos los días. Cuando hayas olvidado por qué estás apagando algo que suena, morirás». Declaro el doctor.

Su concepto asume que si alguien desarrolla demencia, se olvidará de presionar el botón y, por lo tanto, terminará con su vida.

Distintos grupos pro vida han criticado este nuevo plan del “Dr. Muerte” para acabar con la vida de los demás, Live Action expresó que las personas deben estar alertas a la peligrosidad que esconde este tipo de inventos.

La muerte se produce debido a la hipoxia (bajo nivel de oxígeno en los tejidos del cuerpo) y la hipocapnia (reducción del dióxido de carbono en la sangre), seguidas de una privación crítica de oxígeno y dióxido de carbono. Alrededor de 1,300 personas terminaron su vida mediante el suicidio asistido en Suiza el año pasado. El gobierno suizo aún debe aclarar si tiene la intención de permitir el uso de la cápsula.

Comentarios