Dos arqueólogos israelíes de nombre Zachi Dvira y Gabriel Barkay descubrieron cerca del llamado monte del Templo docenas de pequeños sellos de arcilla con inscripciones del período del Primer Templo de Jerusalén, han sido identificadas como evidencia de dos tesoros en la antigua Jerusalén a fines del siglo VIII a. C., reportó el diario The Times of Israel.
Dichos sellos se usaron en esos años para firmar documentos
o contenedores, haciendo que estos llegaran intactos y sin abrir; los mismos se
caracterizaban por contener símbolos o inscripciones.
Estos son los reconocidos tesoros del Reino de Judá, afirman.
En el reverso de varios de los sellos aparecen rastros de
tejido, lo que sugiere que estaban adheridos a bolsas que contenían piezas de
plata o metales preciosos o a la tela que cubría las vasijas de cerámica
utilizadas para almacenar productos agrícolas, precisaron Zachi Dvira y Gabriel
Barkay, los arqueólogos a cargo de la excavación.
Según lo que detallaron los arqueólogos, cada sello tienen
nombres relacionados con la información de los funcionarios que se encargaban
de administrar tales pertenencias; uno de ellos al parecer, perteneció al hijo
de una familia de sacerdotes que sirvió dentro del Templo.
En la antigüedad, los trozos de arcilla se presionaban sobre
el nudo de una cuerda que sujetaba el pomo de una puerta o un recipiente, y el
administrador de una tesorería luego imprimía su sello, o el de su superior,
sobre la arcilla para evitar que otros la manipularan.
Ese sello tenia las letras paleohebreas visibles que
traducidas daban con el nombre completo de “_lyhw hijo de _mr” era “Hisilyahu
hijo de Immer”, el cual era un pashur miembro una familia sacerdotal que sirvió
en el Templo alrededor del siglo VI o VII a. C.
Los investigadores dijeron que los hallazgos constituyen
evidencia concreta de la existencia de dos tesorerías centrales en Jerusalén,
que administraban la economía del Reino de Judá.
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