Una cefalea de proporciones bíblicas (2 Reyes 4)


 En un artículo publicado por especialistas en neurología el Dr. Miguel Alberte Woodward y M. Tajes Alonso en la revista de neurología.com en fecha de 16-04-2020 donde aborda el suceso narrado en la biblia de lo acontecido con el hijo de la sunamita. Partiendo del segundo libro de los Reyes en su capítulo 4:18-37.

Los expertos  aclaran que el articulo es un análisis crítico de las explicaciones publicadas hasta la fecha sobre la entidad neurológica que afectó al hijo de la sunamita y proponer una causa alternativa a la luz de la más reciente Clasificación Internacional de las Cefaleas, tercera edición, y la evidencia disponible sobre la relación entre el tipo de cefalea sospechado y el contexto en el que ocurrió.

 El capítulo narra desde el versículo 8 cómo una mujer pudiente de Sunem reconoce la santidad del profeta Eliseo y le ofrece la hospitalidad de su casa, debido a sus frecuentes viajes por la región y, eventualmente, recurre a su intervención milagrosa ante Dios para poder tener descendencia, en forma de un hijo que nace un año más tarde. En el versículo 18, el niño ya ha crecido y, mientras presencia las labores de siega en compañía de su padre, desarrolla una cefalea grave y repentina, seguida de un deterioro progresivo de la consciencia sin aparente focalidad neurológica, con el resultado de que termina por dársele por fallecido. Cita el artículo.


Los especialistas tambien hacen referencia de publicaciones en otros tiempos con respecto al tema como es el caso de E.G. Robertson en 1938 que atribuyó el cuadro clínico a la rotura de un aneurisma intracraneal. Más recientemente, se ha postulado que, debido a la corta edad del niño, la causa más probable de una hemorragia subaracnoidea sería una malformación arteriovenosa.

Asumiendo que efectivamente el hijo de la sunamita padeciese una hemorragia subaracnoidea de uno u otro origen, debido a la evolución al coma podemos atribuirle la mayor gravedad clínica, correspondiente a un grado V en la escala de Hunt y Hess. Cita el artículo.

La lista de cefaleas primarias y secundarias es, sin duda larga, pero puede limitarse a un reducido número de entidades cuando se conjugan los criterios de cefalea no traumática y alteración reversible de la conciencia.

Entre los síntomas completamente reversibles que definen la migraña con aura del tronco del encéfalo (previamente conocida como migraña basilar) se encuentra la alteración del nivel de conciencia con una escala de coma de Glasgow inferior o igual a 13 , situación compatible con la que presentó el niño sunamita. Los criterios actuales para este subtipo de migraña exigen el desarrollo de al menos otro síntoma del tronco totalmente reversible, entre los que se cuentan disartria, vértigo, acúfenos, hipoacusia, diplopía y ataxia. La sola lectura del pasaje bíblico no permite esclarecer si alguno de estos síntomas estaba presente.

Aunque en nuestra búsqueda bibliográfica no hemos logrado identificar una relación conocida entre la rinitis alérgica y la migraña específicamente del subtipo con aura del tronco del encéfalo, sí se conoce bien la asociación con la migraña en general, y se ha descrito una probabilidad tres veces superior de un eventual diagnóstico de migraña en niños con rinitis alérgica frente a niños sin rinitis alérgica .

 Concluimos que la cefalea que aquejó el hijo de la sunamita puede calificarse, a falta de un segundo episodio similar conocido, como posible migraña con aura del tronco del encéfalo, probablemente facilitada por una rinitis alérgica en el contexto de la cosecha de una planta gramínea. Al estimarse la redacción del Segundo Libro de los Reyes en torno al año 550 a. de C. , es muy posible que este pasaje contenga una de las primeras descripciones de este subtipo infrecuente de migraña. Cita el articulo.

Articulo completo en; https://www.neurologia.com/articulo/2019366/esp#b04

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