Israel podría salvar al mundo de la hambruna con carne que no es carne

Tal y como dice la Biblia sobre Israel como “la tierra prometida, donde fluye leche y miel”, el país está haciendo historia con una invención aprobada en cuanto a un novedoso producto alimenticio que les asegura el liderazgo en innovación mundial.

La startup israelí Steakholder Foods asegura tener la tecnología para poder imprimir “toneladas por día” de carne cultivada, algo que podría ayudar a combatir en un futuro el hambre a nivel mundial.

La misma empresa ya se ha hecho famosa por haber probado el pescado impreso en 3D, sede que visitó Netanyahu para constatar la producción.

Steakholder Foods es una compañía de alimentos que está a la vanguardia en el desarrollo de una solución para producir una variedad de productos de carne de res y pescado, tanto como materia prima como en cortes enteros, como una alternativa a la agricultura y la pesca industrializadas.

Tiene su sede en Rehovot, Israel, y está comprometida con el desarrollo de soluciones sostenibles para los desafíos de la producción de alimentos.

“Hoy comimos pescado producido sin pescado y carne producida sin ganado. Esta es una revolución global. Israel es un líder mundial en el campo de la proteína alternativa y nos aseguraremos de que sigamos liderando”, dijo Netanyahu.

“Pronto tendremos nuevos permisos y nuevas alturas que cambiarán el mundo”, agregó.

La startup está ampliando un proceso para ayudar a las empresas a imprimir productos cárnicos. También conocida como carne cultivada, está hecha de células animales en lugar de animales sacrificados. Steakholder Foods también colabora actualmente para imprimir productos pesqueros, comenzando con anguila y mero.

Según el sitio web de Steakholder Foods, la carne impresa en 3D que la tecnología patentada de la compañía ayuda a imprimir está “compuesta de músculo y tejido graso cultivado a partir de células animales y desarrollada para ser indistinguible de la carne criada en granjas en sabor, textura y olor”.

Tras pasar varios estudios, la Administración de Drogas y Alimentos de los EE.UU aprobó la venta del producto en Singapur durante 2022, y la misma ha llegado a un acuerdo con Tara, el principal fabricante de productos lácteos de propiedad privada de Israel y el segundo mayor productor de lácteos de procesamiento de leche.

El proceso de crear la leche comprende la utilización de microbios unicelulares modificados genéticamente para crear proteínas de leche a gran escala, por lo que el alimento es idéntico en sabor y textura con el que producen las vacas.

 Asimismo, detallaron que no contiene lactosa, colesterol, hormonas de crecimiento y antibióticos, además de que puede secarse y usarse como presentación en polvo para complementar derivados de los lácteos como yogurt, queso y helado.

 

 

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